Uno puede pensar que mi vida siempre ha estado rodeada de glamour, pero yo tenia un acné horrible, profundo, lleno de heridas y doloroso. No quería salir de casa, aunque mis amigos me decían que no se notaba, para mí era lo único que se veía“, confesó la actriz Cameron Diaz en su libro sobre consejos de belleza y salud The Body Book. Si ella que es una diosa lo vivió así, ¡imaginate lo que padecemos el resto de los mortales! La realidad es que todas las mujeres y todos los hombres sufrimos o sufren de acné. Es inevitable tenerlo en algún momento de nuestras vidas y si bien – en la mayoría de los casos- aparece en la adolescencia y se va con el paso del tiempo, a muchas mujeres les salen granos aún pasados los 25 años.

¿Qué es el acné?

El acné es provocado por una grasa segregada por las glándulas sebáceas, que al mezclarse con piel reseca y bacterias forman una suerte de tapón que bloquea el poro. Generalmente aparece en el rostro -especialmente en la frente,  nariz y mentón y a menudo en la parte superior de la espalda y en el pecho-, zonas que tiene una alta densidad de glándulas sebáceas. Los adolescentes son los más propensos a desarrollar acné, ya que en la pubertad estas glándulas comienzan a producir sebo, el aceite que bloquea los poros. Estos tapones pueden tener puntas blancas o negras, que son parte del acné y no son causadas por la suciedad. Pero no es sólo un problema que afecta a los adolescentes. Aunque no es lo más habitual, a muchas mujeres adultas les salen granos debido a la alteración hormonal que sufren durante su período menstrual, estrés o por consumir comidas grasosas (como chocolates o fritos).

Las diferentes formas de acné.

  • La hiperseborrea: es la etapa inicial de toda forma de acné. Cuando hay demasiado sebo la piel brilla y los pequeños granos aparecen.
  • El acné retencional: el sebo se acumula en los folículos sebáceos y provoca la formación de comedones abiertos (espinillas) o cerradas (microquistes).
  • El acné inflamatorio: proliferación de las bacterias Propionibacterium acnes y rotura de los folículos en la dermis; aparición de una inflamación y de un grano rojo (pápula) luego purulento (pústula).
  • El acné nódulo quístico: dilatación e inflamación de las glándulas sebáceas que forman nódulos que supuran.

Consejos para pieles con acné
acne

* Es importante limpiar tu piel para liberarla de impurezas y del exceso de sebo. Para ello utilizá geles, leches o lociones desmaquillantes no grasos. Al

* Si estás bajo un tratamiento oral antiacnéico, es conveniente usar una crema hidratante para compensar el desecamiento intenso provocado por el tratamiento.

* Si querés disminuir el aspecto brilloso de la piel y matificarla, utilizá emulsiones “aceite en agua” formuladas con pocos cuerpos grasos.

* Si bien el sol puede mejorar superficialmente el aspecto del acné -ya que debido al espesamiento de la capa córnea, relacionado con el bronceado y el desecamiento de la piel desaparecen granos y puntos negros- hay una efecto rebote  que puede empeorar la situación ya que los rayos UV incentivan la formación de comedones o puntos negros. Por eso es aconsejable utilizar  una protección de índice elevado al exponernos al sol.

* Los productos de maquillaje deben ser fluidos, hipoalergénicos, no comedogénicos y deben cumplir con la condición “oil-free”, formulados para pieles grasas o con tendencia acnéica.

* Una vez a la semana utilizá el exfoliante suave purificante para eliminar las células muertas y desobstruir los poros de la piel.

Ante cualquier duda no olvides consultar con un dermatólogo y si querés saber más dejanos tus comentarios.

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Por: Karina Bianco

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