Con sus textos nos toca los costados más sensibles y divertidos de la maternidad (y de la vida). Es como si ella supiera de antemano lo que nos pasa y sentimos. Betina Suárez (Beta para los amigos), escribe con humor y profundidad sobre las peripecias de encastrar el “ser madres” con todo lo demás. ¡Y lo logra tan bien! Entrá y conocela.

Por Paz Berri

Todas quisiéramos tenerla de amiga, o en la mesita de luz para charlar un rato con ella antes de irnos a dormir (y poder hacerlo más aliviadas). Porque Beta Suárez pareciera tener un máster en todo lo que nos pasa a quienes somos madres: los miedos (que ella desactiva), dudas, ganas, y ese tira y afloja entre la decisión de sentirnos desbordadas, o poder tomarnos las cosas con más humor.

Estudió Comunicación, y hace 10 años –cuando aún había que explicar qué era un blog-, creó Mujer Madre y Argentina (http://mujermadreargentina.com.ar/blog/). Según nos cuenta, lo empezó para ordenar en algún lugar los textos que venía escribiendo y se le perdían. Ahora es el espacio donde sube relatos que describen cómo la maternidad atraviesa todas las facetas de su existencia, y por la sinceridad de sus palabras, hace que nos identifiquemos de una forma tremenda. ¡Leela!

Beta, Vos decis siempre que si bien lo que escribís tiene mucho humor, está lejos de la imagen desbordada de la maternidad. ¿Cuál sería la diferencia? 

Me interesó despegarme de ese lugar porque si seguimos mostrando la maternidad de esa manera, vamos a acabar con la humanidad. Me parece que esa imagen de desborde absoluto, no es real. Todos podemos tener momentos así, de hecho, conozco mucho desbordado sin hijos. Creo que la maternidad también es refugio y placer, el desborde es otra cosa. Una madre “al borde de un ataque de nervios” casi siempre, es alguien que ya estaba al borde de alguna cosa antes de tener hijos.

¿Y por qué te interesó hablar de la maternidad desde el humor?

El humor nos sana y nos salva hasta de nosotros mismos, pero sobre todo, nos permite  sobrevivir a las cosas de las que no podemos reírnos. La maternidad de verdad, es como la gente de verdad: con luces y sombras, con momentos, con ganas de mejorar y con laburo intenso para que eso ocurra. Volviendo a la pregunta anterior, la imagen de la madre desbordada es tan perjudicial e irreal, como la imagen de la madre zen que todo lo puede vestida en colores pastel, con la ropa impoluta y una sonrisa tan permanente como perturbadora.

¿Siempre escribiste? ¿En qué momento lo hacés?

Siempre escribí, sí. Me enseñaron a leer antes del entrar al colegio porque tenía a todo el mundo harto con el “qué dice ahí” y casi enseguida, empecé a escribir. Y nunca paré. Hoy escribo mucho todos los días, una gran parte de día por trabajo, y a la noche, para el blog. A veces me trabo, pero nunca sentí el bloqueo del escritor. Es un ejercicio, un músculo. Otros van al gimnasio, todo no se puede (risas).

¿Qué diferencia hay entre lo que vos hacés y lo que hoy conocemos como “mommy-blogger”?

Cuando empecé no existía la “categoría”. En mi caso son todos textos originales, propios, no se trata de hacer crónicas o reseñas, son textos que están más cerca de una experiencia literaria que de otra cosa. Por eso creo que pasaron los años y yo sigo aquí. Hay todo un ecosistema de cuestiones que tienen que ver con Mujer Madre y Argentina que no entran exactamente en el registro de las mommy bloggers. Hay un nervio que toco (sin saber bien cómo lo hago), que hace que me lean muchas personas sin hijos y muchos hombres. Por suerte en la red, enorme, gigante, hay lugar para todos, incluso para mí.

¿Por qué crees que te siguen tanto y se identifican con vos?

Te puedo repetir lo que siempre me dicen, escriben, comentan: no copio nunca a nadie, por eso mi voz suena fuerte, resisto un archivo, no soy políticamente correcta, el contenido que subo es de calidad porque me respalda mi profesión, y uso todo lo que sé de comunicación, nunca jamás subestimo al que está del otro lado y lo respeto mucho, no escribo para las agencias ni para las marcas, me río de mi misma pero lejos del lugar común, tengo humor negro pero no agredo, genero empatía desde la risa pero también desde la emoción. Pero sobre todo, soy humana, cuando me conocen no se sienten defraudadas. 

Además proponés hashtags que después son clásicos…

¡Sí! Algunos me trascienden y me encanta. Por mi profesión conozco mucho la estructura de las redes y sus mareas, y me divierte incluso, ir en contra de la corriente para ver qué pasa.Y cuando “hablo”, hay gente real del otro lado que me responde, corazones que laten con vocación de encontrarse. Yo me aburro de todo muy fácil (sobre todo de mi misma), entonces pruebo, investigo, cambio, y será por eso también que conmigo, no se aburren. Creo también que digo lo que muchos no se atreven a decir sobre la maternidad. El #LasMadresTenemosDerechos es un hit.

¿Cómo es tu relación con las marcas? ¿Tenes que filtrar algunas que te acercan?

Si, claro, todos los días. Jamás subo una marca que no uso, que no pruebo o que no me gusta. Y cuando las subo, no las disfrazo: ahí están. En general es más lo que rechazo que lo que acepto. Es que no hablo de lo que no sé y no recomiendo lo que no uso. Además, las marcas que trabajan conmigo saben que no pueden condicionar lo que sobre ellas diré. Eso, para cualquier marca que sepa de verdad trabajar en este mundo, es un valor. Además, me encanta dar a conocer emprendedores (#FuerzaEmprendedora), me hace feliz. La coherencia es un gran valor, me gusta estar parada ahí, me llena de paz. 

Además haces stand up, escribís para Disney Babble en Latinoamérica…y leí por ahí que queres sacar un libro… ¡Contanos!

A veces se me desmadra el cronograma (Nunca mejor usado el término) pero lo acomodo y no me exijo perfección. Hago muchas cosas, pero no las sufro. Además de la vida personal, de dirigir una empresa, dar clases, dar charlas, pertenecer al Stream Team de Netflix y todo lo que nombraste…incluso a veces duermo.  Lo importante es que con el paso del tiempo ya sé las cosas que no quiero hacer. Eso libera mi cabeza y mi agenda. El libro está recontra escrito y esperando publicación, y junto con él, mil proyectos más que, al final son los que definen y le dan el lugar precioso que siento que hoy tiene Mujer, Madre y Argentina.

¿Qué sentis de poder vivir de tus pasiones y haber podido unirlas a todas?

Me siento agradecida, pero también sé que hace años que trabajo, incansablemente, para que algunas cosas ocurran. No siempre me sale, pero forma parte del proceso. Soy muy afortunada porque trabajo en lo que me gusta: soy un bicho comunicacional (a veces más bicho, a veces más comunicacional). No le tengo miedo a las cosas nuevas, de hecho, como te decía,  me aburro rápido de casi todo. Me enojo fácil pero cada vez me enojo menos y cada vez se me pasa más rápido. Mi marido dice que soy “intensa”, prefiero creer que es un elogio, pero no estoy tan segura… Me da mucha paz saber que las mujeres hoy podemos intentar ser todas las que queramos, incluso al mismo tiempo. Incluso las que somos madres.

¿Listas para empezar a seguirla?

Para leerla: http://mujermadreargentina.com.ar

FB: https://www.facebook.com/MujerMadreYArgentina/

Instagram: @mujer.madre.y.argentina

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