El frío produce ciertas condiciones que atraen a las enfermedades respiratorias, ya que las “cilias” del árbol respiratorio, encargadas de eliminar polvo y bacterias, funcionan menos en invierno por el mismo aire frío que se respira y los cambios bruscos de temperatura (ambiente calefaccionado al frío de la calle) favoreciendo, de esta forma, al desarrollo de las infecciones en las vías respiratorias. Resfríos, gripe, sinusitis y otitis, son las enfermedades más comunes durante esta estación, contraídas generalmente por lo más pequeños.

El doctor Guillermo Bordoli, especialista en Clínica Médica y Terapia Intensiva de Staff Médico, nos detalla la diferencia de cada síntoma.

Resfríos: son habitualmente causados por virus que producen estornudos y secreción nasal. Se contagia por estar en espacios con partículas infectadas que quedan flotando en el aire que respiramos. No tienen un tratamiento específico efectivo y no hay vacuna para prevenirlos. El estado de ánimo es bueno en general.

 La gripe: causada por virus específicos, suele confundirse con el resfrío pero tiene otros síntomas. Se posee dolor de cabeza, decaimiento, dolor muscular y fiebre alta. Se contagia por estar cerca de personas afectadas. Las defensas bajas ayudan a contraer este tipo de enfermedades, en especial en los niños. Se debe reposar unos días y tratar los síntomas. Si bien no presenta consecuencias, en las personas mayores puede ocasionar complicaciones.

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Sinusitis: puede ser viral o bacteriana, y se caracteriza por generar secreción, dolor de cabeza, a veces fiebre, pero en general con buen estado de ánimo y sin decaimiento. Se contagia por secreciones, ya que tanto el virus como las bacterias son contagiosas, por lo tanto en el caso de los niños, éstos no deben concurrir a clases, y siempre se deben ventilar bien los ambientes. Se trata con antibióticos, radiofrecuencia o microcirugía en los casos más severos.

Otitis: en los niños se asocia a cuadros virales y es frecuente que se presente junto a la sinusitis. Genera dolor de oído, fiebre y pérdida auditiva. Con una simple otoscopia (mirar los oídos) se realiza el diagnostico y generalmente se recetan antibióticos en gotas. Para los mas chicos es difícil evitar el contagio vía útiles escolares o manos ya que los chicos tocan todo, por eso se recomienda quedarse en casa hasta que la infección esté controlada, utilizar pañuelos descartables y tratar los cuadros virales y alérgicos concomitantes, así como consultar al médico cuando un resfriado común dura más tiempo del habitual. También se debe mantener una buena alimentación, buen abrigo y aislamiento del niño en periodo de contagio. Estar al día con el plan de vacunación obligatorio y consultar al pediatra por la vacuna antigripal y contra la neumonía, en especial niños menores de 3 años, niños con antecedentes de asma o enfermedades pulmonares.

 “Con respecto a las diferentes formas de tratar éstas enfermedades, el remedio casero que más funciona para resfríos o sinusitis es el ‘Vaho de Vapor “ –explica el Doctor Claudio Haissiner Médico Otorrinolaringólogo de Staff Médico- ya que puede realizarse en la ducha o respirando el vapor de una olla con agua caliente. También se recomiendan nebulizaciones con solución fisiológica. No agregar sal al vaho, ya que es un mito que la sal en agua caliente ayuda a aliviar el resfrío. Y soplarse siempre la nariz, para que el moco no de sensación de picazón en la garganta”.

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 Las enfermedades respiratorias invernales, son las mismas en niños y adultos, pero se diferencian en que las vías respiratorias de los adultos se encuentran más desarrolladas pero también utilizadas por más tiempo (envejecidas), sobre todo en pacientes con asma, bronquitis crónica y fumadores. Por lo tanto, en estos pacientes, la posibilidad de contraer una enfermedad infecciosa y/o alérgica es mayor.

Haissiner enfatiza que hay un grupo vulnerable, que tiene más altas posibilidades de sufrir una enfermedad respiratoria invernal como “las mujeres embarazadas, los diabéticos, los que sufren insuficiencia cardíaca o enfermedades que comprometan la inmunidad y los mayores de 65 años. Cuando la gripe o el resfrío presentan una secreción purulenta, tos acompañada de mucosidad amarillento-verdosa, fiebre alta, dolores musculares y sensación de astenia (cansancio extremo) o dolores de cabeza importantes, es necesario consultar al médico de cabecera. Si no se consulta en éstos casos, se puede contraer una recaída, que por lo general, tienen que ver con la enfermedad de base del paciente. Asimismo el no cumplir con las indicaciones médicas sobre todo lo que tiene que ver con los plazos de tratamiento antibiótico (en general no se completan), y el guardar el debido reposo, generan recaídas. Tener en cuenta que el reposo es una indicación médica que debe ser cumplida. No solamente mejorará la salud del enfermo si no que también evitará que éste contagie sobre todo a las personas de su ámbito laboral”.

 Las medidas que podemos tomar para cuidarnos y prevenir son:

– Guardar el descanso correcto (tratar de dormir 8 horas).

– Evitar las diferencias de temperatura (abrigarnos y desabrigarnos cuando vamos o volvemos del exterior de un lugar calefaccionado).

– Hidratarnos correctamente ya que por el frío podemos tener baja sensación de sed.

– Ingerir bebidas calientes para mejorar la regulación de la temperatura corporal.

-Evitar la pérdida de esa temperatura corporal utilizando guantes, gorro y bufanda.

-Mantener una temperatura agradable en el ambiente que oscile los 21 grados y ventilar la casa al menos una vez por día.

Si tenés alguna duda o te gustaría tratar algún tema en especial, dejanos tus comentarios.

 

Por: Karina Bianco

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