Claudia Romero es diseñadora de interiores, panadera, asesora en emprendimientos gastronómicos y creadora de Amasa Madre. Quedó viuda a los 30 años con dos hijas muy chicas y asegura que esa experiencia la ayudó a sacar una fuerza extraordinaria que la motivó a llegar al lugar donde está hoy. Además nos da dos recetas súper fáciles para hacer pan lactal en casa.

Por Karina Bianco

Yo soy de Magdalena, un pueblo de la provincia de Buenos Aires. La primera vez que amasé fue en el jardín de infantes. Enviudé a los 30 años y mis hijas tenían  6 y 2 años. Todos los días les hacía galletitas y pan. Era un mimo especial ya que ellas adoraban sentir el olor a recién horneado. Pude comprar una panadería con horno a leña junto a un amigo de mi pueblo y ahí me terminé de enamorar  del oficio. Así llegué hacer asesoramiento, capacitación y desarrollo de productos para emprendimientos gastronómicos”, cuenta Claudia Romero (53) quien hoy vive y trabaja en La Plata.

Hace un año y medio, mientras pasaba recetas por whatsapp a su grupo Egresadas, se le ocurrió crear un Instagram, enlazado con Facebook y subirlas por ese medio. “Le puse @amasa.madre, combinando la palabra Masa Madre (fermento natural ) y el acto de amasar. Era una forma de transmitir y tratar de enseñar panadería, además de recetas fáciles y aplicables ¡Y ya son más de 36.000 seguidores!”

¿Por qué pensás que te hiciste tan famosa en las redes?

Creo que la rápida aceptación por parte de mis seguidores se debe a la manera de explicar las recetas de forma simple. Desdramatizo si las cosas no salen bien, les hablo como si lo hiciera con amigas tomando mate. Trato de ponerle un toque de humor y uso mucho los emojis, que me permiten darle una entonación al relato. Mis producciones son caseras, mis posteos reflejan lo que hago en mi casa o en mi lugar de trabajo con lo que tengo a mano, soy de las que abren la heladera y con eso “se inspiran”. Es una manera de  devolver tanto de lo aprendido a lo largo de mi vida.

¿Por qué sentimos un placer especial cuando amasamos?

Amasar nuestro propio pan, a mi modo de ver, es un hecho que tiene mucho que ver con lo espiritual, una sensación íntima y placentera, al amasar sentís como que das vida. Unís los ingredientes, amasás con suavidad y firmeza, les das cuidado, calor y reposo, los dejás crecer, los horneás. El aroma a pan casero que invade tu casa, cortarlo, servirlo y compartirlo con tus seres queridos, se parece a la felicidad. Nunca te vas a olvidar el día que hiciste tu primer pan.

¿Creés  que nos conecta con nuestros antepasados?

El pan está considerado desde tiempos inmemoriales como un alimento básico para sobrevivir, presente en todas las culturas y religiones, no falta en ningún hogar. Nos conecta con el dar y compartir, alimentar y nutrir, con lo simple, con lo cotidiano, con el acto de crear. Nos remite a la infancia, al calor del hogar. La sensación que sentían nuestras abuelas o bisabuelas al amasar diariamente está guardada en nuestra memoria genética. Es un acto de amor.

Un consejo para las que hacemos pan por primera vez

Darle tiempo al levado. Un buen consejo es que para saber si el pan está listo debemos golpear la base y que suene a hueco. Y si a pesar de esto no sale como lo imaginaste… ¡no te frustres! Volvé a intentarlo.

Acá te pasamos dos propuestas de Claudia para que puedas hacer tu propio pan lactal (uno apto para diabéticos). ¿Te animás a poner manos a la masa? Contanos cómo te salieron.

Pan lactal o de molde

Soy algo así como la abanderada del PAN LACTAL, casero obviamente. Te paso la receta y te aseguro que no compras más!!!

1 kg. de harina 0000

40 grs. de azúcar

20 grs. de sal

30 grs. de levadura fresca o 1/2 sobre de la seca

10 grs. de extracto de malta (no tenés… no usas) no pasa nada!!

600 ml. de leche

75 grs. de Manteca a temperatura ambiente.

Hacé una corona con la harina y la sal, en el centro colocá la levadura diluida en la leche, azúcar, extracto de malta. Uní los ingredientes.  Agregá la manteca y seguís amasando para integrar bien, desarrollar el gluten y lograr una buena miga. Formá un bollo y dejalo descansar tapado durante 30 minutos. Dividí en dos bollos de 890/900 grs. y estirá de forma rectangular (para moldes de 30 x 10 x 10) o usá alguno de budín, ¡no pasa nada! Enrollá como un pionono y colocalos dentro de los moldes (el cierre para abajo), enmantecados o aceitados. Dejá levar tapados hasta el borde y llevalos al horno precalentado a 180 grados, con un poco de vapor (pulverizás o colocás un tachito con agua en la base del horno). Calculá 35 / 40 minutos aproximado de cocción.

Hogaza Integral (apto diabético)

El pan integral es rico en fibras y sería apto para personas que necesitan una dieta especial y no pueden consumir harinas refinadas.

En un bowl colocá 500 grs. de harina integral (o mitad harina integral y mitad harina de trigo 000) más 5 grs, de sal (podés usar apta para diabéticos), 25 grs. de levadura fresca o (8 grs. de levadura seca). Incorporale 320 ml de agua y 2 cucharadas de aceite de oliva. Amasá hasta lograr una masa homogénea, ni muy blanda ni muy dura. Tapá y dejá descansar hasta duplicar su volumen. Bollá tensando un poco con tus manos para formar la hogaza, y colocala sobre un papel de cocina para horno, dejalo levar nuevamente. Podés humedecerlo y pegarle semillas de lino o sésamo, realizale un corte “greñado” con cuchillo afilado u hoja de afeitar. Llevá a horno precalentado a 230/250 grados con vapor. Dejalo aprox. 40/50 minutos hasta que se dore y al golpear la base que suene hueca.

¡¡A PROBAR ESTAS DOS RECETAS!!

Si querés conocer la propuestas de Claudia Romero seguí su IG @amasa.madre

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3 comentarios en ““Cuando amasas, sentís que das vida”

  1. María José

    Es una genia hago su receta de pan de molde con semillas y salvado y son lo más ! Es una ayudita que entra en casa los vendo todas las semanas!!

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  2. Jen Acuña

    Claudia, me encantó leer el artículo. Eres una bella y fuerte mujer, madre y panera. Que orgullo me da en conocerte si solamente por Instagram y Facebook. Eres sumamente genial y generosa con tus recetas, tus apoyos y tú amistad. Te deseo todo lo mejor

    Responder

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