La práctica de Mindfulness nos enseña a vivir de manera más consciente, atentas a nosotras mismas y al mundo que nos rodea. Se trata de una experiencia muy positiva para reducir el estrés y mejorar la calidad de vida. Conocela.

Por Paz Berri

La vida avanza a pasos agigantados. La semana corre. Los estímulos son miles. Y el celular no nos da descanso. En este contexto, cada vez más mujeres sentimos la necesidad de hacer un parate en medio de tanta vorágine. De conectarnos con nosotras mismas. Y de poder estar en el presente, viviéndolo de verdad. Aquí y hora. Pero ¿Cómo? Nos juntamos con María Noel Anchorena, fundadora y directora general de la Sociedad Mindfulness y Salud Argentina (www.mindfulness-salud.org) para que nos ayude y nos de algunos tips. ¿Empezamos?

María, ¿Qué es el Mindfulness?

Emplearemos la traducción más utilizada en este momento que es “Atención Plena”. Esta práctica se relaciona con la capacidad de prestar atención hacia la propia experiencia. Ayuda a habitar el momento presente tal cual es, y a aprender nuevas maneras de relacionarnos con la experiencia, con nosotros mismos, y con lo que significa estar realmente vivos.

¿Cómo es la práctica? ¿Requiere de mucha constancia?

Por supuesto, practicar Mindfulness requiere constancia. Los hábitos de la mente están profundamente arraigados y es un trabajo de todos los días transformarlos. Si uno quiere poder estar más presente en la vida a cada momento, es necesario practicar de manera diaria. Se trata simplemente de dedicar unos minutos por día, sentarse en una posición cómoda, y observar deliberadamente la mente y todos los procesos de nuestro cuerpo, a través de la observación de las emociones, las sensaciones y los pensamientos. Es como meditar.

¿Y en la vida cotidiana cómo lo incorporamos?

Es importante también, tomar el compromiso de estar presentes en nuestra vida cotidiana, algo que llamamos práctica informal: por ejemplo mientras uno se baña, en vez de estar pensando en cualquier otra cosa sin darse cuenta, tomarse ese tiempo simplemente para observar las sensaciones que aparecen al bañarse, o mientras llevamos a dormir a nuestros hijos por las noches, o viajando hacia el trabajo. Aunque parezca una práctica sencilla, tiene efectos muy profundos que la ciencia está comenzando a descubrir.

¿Qué beneficios trae?

La atención plena nos ayuda a recuperar nuestro equilibrio interno, atendiendo de forma integral los aspectos de la persona; cuerpo, mente, corazón. Practicando la atención plena desarrollamos una mayor capacidad de discernimiento y de compasión. La práctica de esta atención abre la puerta hacia nuevas posibilidades, nos trae al aquí y al ahora, nos invita a vivir una vida de manera plena y en el presente. Ayuda a reducir el estrés, aumenta la autoconciencia, y mejora el bienestar general. Como consecuencia, podemos mejorar nuestra calidad de vida. 

 ¿Cómo callar la mente cuando da mil vueltas siempre sobre lo mismo?

Desde el punto de vista del Mindfulness, el primer paso para desactivar el “piloto automático” en el que vivimos, es darnos cuenta cómo somos llevados por pensamientos constantemente, sin notar que son solo pensamientos.  ¿Cuántas veces una situación estresante que teníamos que enfrentar se ha desenvuelto tal y como la habíamos pensado, una y otra vez? Casi nunca. ¿Cuántas veces hemos podido cambiar algo que sucedió en el pasado? Tendríamos que viajar en el tiempo. Entonces, el primer paso para desactivar el piloto automático es prestar atención al momento presente tal y como está sucediendo. Esto no implica callar la mente, ni poner la mente en blanco, sino aprender a vivir con el constante fluir de pensamientos y sensaciones que son una marca de nuestra existencia, sin atribuirle más entidad que la que tienen, manteniendo una actitud de aceptación y apertura. 

¿Nos das algunas recomendaciones para poner esta iniciativa en práctica? (más allá de sus Programas de Reducción de Estrés)

  • Antes de levantarse por la mañana vean si es posible permanecer atentos unos minutos respirando conscientemente y registrando las sensaciones del cuerpo.
  • Tomen conciencia del cuerpo, la postura, y las sensaciones corporales en varios momentos del día. Relajen y distiendan las tensiones innecesarias.
  • Presten atención a la respiración conectándose con la sensación del aire que entra y sale del cuerpo. Acompañen con atención el movimiento de la respiración.
  • Tómense unos tres minutos cada hora para parar, detenerse y observarse. Dándose cuenta de su experiencia en el momento presente, registrando su respiración y las sensaciones del cuerpo.
  • Pueden practicar Mindfulness caminando, sentados, comiendo, bañándose, haciendo ejercicio, etc. Se trata de hacer las actividades diarias con mayor conciencia y registro de la experiencia momento a momento, desactivando el “piloto automático”.
  • Cada vez que observen que la mente no está más atenta al presente, y se encuentra atrapada o reaccionando en el pasado, o anticipándose en el futuro, acepten que es esto lo que la mente hace. Sin juzgar y con paciencia, vuelvan a tomar conciencia de las sensaciones allí donde se encuentren.
  • Generen un tiempo y espacio de práctica diaria. Este es un entrenamiento que requiere de disciplina y continuidad para profundizar los cambios.
  • Recuerden que la verdadera práctica de Mindfulness consiste en estar plenamente presente en su vida momento a momento.

Más info www.mindfulness-salud.org

¿Pensaste cuál es tu nivel de presencia en la vida cotidiana?

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